domingo, 11 de noviembre de 2018

DÍA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA LA OBESIDAD. APRENDER PARA ACTUAR.


En un día con poco que celebrar, pero mucho que aprender, vamos a hablar de esta situación que ya está en boca (y cuerpo) de muchos.
Para ponernos en situación, en España ya tenemos casi un 40% de personas con sobrepeso y más de un 20% con obesidad, un dato que se ha TRIPLICADO desde los años 80.



Pero ¿qué es esta incómoda situación que nos “ataca”? ¿Es la obesidad una enfermedad?

Pues los profesionales del medio no se ponen de acuerdo (sobre el tema) . En cualquier caso, lo que SÍ son enfermedades, y muy graves, son la diabetes, la hipertensión arterial, los accidentes cardiovasculares, los ACV, el cáncer,… muy posibles acompañantes tenebrosos del exceso de peso (por llamarlo de alguna manera simplificada).

¿Y cómo se mide si alguien es obeso o no? Bueno, eso salta a la vista normalmente; la pregunta correcta sería ¿cómo podemos saber si alguien tiene papeletas para sufrir alguna de las enfermedades asociadas al sobrepeso y la obesidad? ¡Con el IMC! Diréis muchos. Pues no.
Hace ya tiempo que esa medición no se toma “en serio” como método fiable. La mejor manera de predecir si alguien tendrá complicaciones en un futuro cercano es con el índice cintura-cadera (explicación). ¿Por qué? porque la acumulación de grasa en esa zona (“obesidad abdominal”) se considera la más dañina y peligrosa para nuestra salud, al darse en esta situación que muchos de nuestros órganos vitales puedan verse “inundados” de grasa.


                                               Imagen tomada prestada de Ismael Galancho

Vale, ahora que ya nos hacemos una idea de la situación que estamos viviendo y de cómo podemos evolucionar en no muchos años, te preguntarás…



Habrá algunos, y con algunos por desgracia incluyo a muchas entidades oficiales, que te dirán ”Lo que hay que hacer es comer menos y moverse más”. Tócate los coj…Mariloli. Ojalá fuera tan sencillo como eso. 

Expliquemos por partes:

Lo primero, por desgracia entrenar no te ayudará a perder peso indefinidamente. PERO, eso no significa que el ejercicio físico no sea fundamental para mejorar y mantener la salud




Lo segundo, en un mundo “desarrollado” (para quién nuestro mundo lo sea) en el que las propias entidades oficiales de “salud” te invitan a consumir productos ultraprocesados, se hace difícil saber qué es comer menos, de qué comer entonces, qué hacer con nuestra alimentación.
No te fíes de nadie, de las entidades oficiales mucho menos: ¿Por qué?

Entonces qué, ¿está todo perdido? Desde mi punto de vista NO. Puedes empezar a cambiar algo. Aquí te dejo unas ideas:

-No te culpes, pero asume tu responsabilidad: Es cierto que la industria alimentaria, las asociaciones con conflictos de intereses, los famosos “comprados” por marcas de ultraprocesados, los profesionales sanitarios poco actualizados, las exigencias del día a día, el estrés etc son coadyuvantes de un estado físico y mental poco saludable y no siempre está a nuestro alcance cambiar todo lo necesario.
Sin embargo, no puedes perder el control de ti mism@, no debes ver la obesidad o cualquier otro problema de salud como algo externo a ti, que se escapa a tu control. Tu cuerpo es solo tuyo, y nadie mejor que tú para mejorarlo. El médico debe intentar curarnos, el nutricionista o el psicólogo debe guiarnos y apoyarnos, pero las acciones debemos llevarlas a cabo NOSOTROS ¿Cómo conseguirlo?



-¿Sigues pensando que “comer menos” es realmente la clave? Ok, come menos. Come menos productos que lleven etiquetas larguísimas y que contengan la deliciosa triada grasa mala + azúcar + palatabilidad.



-Elige vivir: CUALQUIER dieta que encuentres por internet, que te dé tu prima o que leas en una kuki-revista puede hacerte adelgazar. Ahora bien, te aconsejo que no las sigas. ¿Por qué? Porque te aburrirás, recuperarás el peso perdido, perderás salud, te estresarás por volver a engordar, buscarás otra dieta del mismo rollo y vuelta a empezar…



Llegados a este punto quiero decirte algo: Olvídate por un momento de la alimentación / dieta / recetas que piensas que sean más beneficiosas. “¿Qué? ¿Una dietista diciendo que me olvide de la dieta? No entiendo nada…” Me explicaré.

Tener una buena rutina alimentaria es importante, sin duda. No obstante hay una cuestión clave, de la que poca gente echa cuenta: No puedes excluir tu dieta del resto de tu vida. En la mayoría de las ocasiones tu alimentación dependerá de cómo estén el resto de componentes de tu vida y viceversa.
Resumiendo: Si te centras en llevar una alimentación 100% “limpia” (signifique eso lo que signifique para cada un@) pero

será MUY difícil que consigas una salud plena.

Por lo tanto, y aquí llega mi reflexión personal, tenemos que ver la salud, o la falta de ella en este caso (sobrepeso, obesidad), no como una enfermedad en sí, sino como la consecuencia de una suma de factores, no relacionados necesariamente con la alimentación, que están fallando por algún motivo.

Terminando ya, te regalo mi “pirámide de la salud”, ojalá te sea útil, aunque solo sea para reflexionar.
Ya ves, para una nutri lo más importante no es la comida, es la vida en su conjunto. No lo olvides.




martes, 25 de septiembre de 2018

RIGUROSO ESTUDIO ASEGURA QUE CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE MEJOR


¿O no?

Es broma, esto no es un estudio súper fiable. Solo es una historia, bueno dos. Un n=2 que me apetecía contar, sobre cómo se alimentaban nuestros progenitores cuando eran pequeños y vivían una vida totalmente diferente a la que viven (y vivimos) ahora.

¿Nunca os habéis preguntado cómo hemos llegado a esto? A este punto donde la obesidad y sus enfermedades asociadas matan más vidas que el tabaco. Seguro que sí. 
Y, lecturas oficiales a parte, ¿nunca os habéis preguntado cómo era el tema antes? Yo sí. Y por ello estos días he estado ejerciendo de entrevistadora (a partir de ahora “E”) con mis padres (no tengo abuelos a los que preguntar sobre su época), para aprender un poco más sobre cómo era su alimentación durante la infancia-adolescencia.

Me parecen dos buenas historias, sobretodo porque se trata de dos personas de orígenes bastante diferentes, a pesar de pertenecer a la misma generación (ambos nacieron a finales de la década de los 50) y al mismo país. Os los presento:

Él (a partir de ahora “P”) nació en un pueblecito de la sierra norte de Sevilla y su día a día siempre estuvo ligado al campo. Su familia tenía una granja (lo que él llama “La huerta”) en la que trabajaban la tierra y cuidaban animales como actividad económica. Físicamente era un niño “normal”, ni delgado ni rollizo. De más mayor, siempre fue un joven fuerte de espaldas anchas. ¿Hoy en día? Lo descubriremos después.



Ella  (a partir de ahora “M”) siempre ha sido una urbanita que pasó su infancia y adolescencia entre Madrid y  Melilla, en el seno de una familia militar. Físicamente se recuerda a sí misma como una persona bastante delgada.

En twitter lancé una encuesta sobre cuál creíais que sería el pilar fundamental de su dieta. Las opciones eran las que veis abajo y la encuesta, a unas horas de terminarse, iba así:



Si queréis conocer cómo continúa este “estudio”, seguidme.

E: ¿Recuerdas cuántas veces comías al día?

P & M: 4 veces normalmente: Desayuno, comida, merienda y cena.


E: Interesante, ¿y qué desayunabas?

P: Café con MUCHA azúcar y leche, acompañado de pan, en ocasiones esporádicas frito. Un pan que nada tiene que ver con el que hacen ahora, claro. ¡Menudo pan!
    Si algún día no desayunábamos en la casa, tomábamos unos chorritos de leche de la vaca mientras la ordeñábamos. (Hoy en día esto es de ser un kamikaze, sí)

Pues sí, desde bien pequeño mi padre tomaba café café, como recalca él, inundándolo de azuquita.

M: Colacao con galletas María Fontaneda.
Ays... ya por estos años pegaba fuerte la industria del azúcar y los procesados. ¡Qué pesados!


E: Vale… Dime alimentos o platos que solieras comer bastante en las comidas y cenas.

P: A mediodía siempre puchero, de garbanzos o alubias, con carne de cerdo que era lo que más teníamos, de la matanza. Verduras, cuando había y las que había, según la temporada y la cosecha que tuviéramos, que por cierto era la mejor del pueblo (dicho por los clientes).
¿El secreto? Regábamos el huerto con las AGUAS RESIDUALES del pueblo.   
   
Fruta sí que comíamos mucha, directamente del árbol, claro. Por las noches normalmente arroz, patatas, alguna tortilla, sopas,…
Pescado…poco, nada. Alguna vez X traía una caja de sardinas o un trozo de cazón para vender a todo el pueblo, así que comías cuando lo pillabas.


M: Comíamos bastante pescado, tanto en Madrid como en Melilla, ya que en ambos sitios siempre ha habido buen pescado y a buen precio. De carne, sobretodo cordero, que era lo que más se consumía en Melilla  De platos, generalmente guisos caseros y para cenar recuerdo los huevos fritos con patatas.


E: Perfecto. Como has dicho que merendabas, ¿me puedes decir el qué?

P: Casi siempre pan con una “jícara” (aquí usado como “onza”) de chocolate. A veces, si mi madre no había vendido toda la leche, le sacaba la nata, la mezclaba con un montón de azúcar y la untábamos en el pan.
Ocasionalmente también mortadela, de eso siempre solía haber.

A por los yogures se iba a la farmacia, así que era más un “medicamento” que un alimento normal.
Me chifla esta visión prácticamente terapéutica del yogur (natural en su sentido más tradicional y práctico). Hoy en día hemos hecho tantas aberraciones con este lácteo que deberíamos dejar de llamarlo yogur, al menos a la mayoría de mierdas que se venden.


M: Yo también solía tomar pan con chocolate o con la nata, ¡estaba buenísimo!. De embutidos un jamón cocido de lata que les daban a los militares.
Los yogures eran algo “excepcional”, se los daban a mi abuela porque estaba malita y ella nos los pasaba a nosotros.


E: Vaya, embutidos. Hablando sobre ellos, ¿comías jamón curado, quesos, chorizos,… habitualmente?

P: No. Chorizos y esos productos de la matanza algo más, pero quesos solo si mi madre hacía alguna vez y jamón… Mi padre curaba 2 o 3 al año, para las ocasiones especiales (Navidad, feria del pueblo). Pero vamos, en casa éramos 9, así que imagina lo que duraba el jamón.

M: Por lo general, no.



CONCLUSIONES DE LA ENTREVISTA:

    ü  La dieta de ambos se basaba en hidratos de carbono en un mayor porcentaje que el resto de macros. Pero hablamos, en su mayoría, de que daba la tierra en cada época, no los que da Bimbo Donuts Iberia SA. 

    ü  Sin duda la alimentación de cada uno estaba totalmente influenciada por la zona en la que vivían. ¿Igualito que ahora verdad? Que alguien de Cuenca puede alimentarse a base de sushi y pizza pomodoro o uno de Asturias puede comer frutas exóticas traídas de la Conchinchina en cualquier época del año, cada día.

    ü  Probablemente no comían en abundancia, pero indudablemente no pasaban hambre. Eso sí, gran parte de la energía la quemaban al aire libre. Él trasteando por el pueblo con sus amigos y ella en la playa con los suyos.

    ü Aunque por supuesto los procesados no invadían su dieta, me sorprende que ya existiera la costumbre de desayunar colacao con galletas industriales, al menos en la ciudad. Lo que me lleva a pensar que igual seguir con el mismo mensaje  y hábito que hace 60 años no nos da una imagen de que hayamos evolucionado mucho.

    ü  Aún observando bastantes diferencias entre una y otra dieta, puedo decir que los dos tuvieron una infancia y adolescencia saludable y sin enfermedades por carencias de vitaminas, omegas, minerales,…

¿CÓMO ES SU SITUACIÓN DE SALUD GENERAL ACTUALMENTE?

Hoy en día, sus vidas son casi gemelas, probablemente por el hecho de haber abandonado sus respectivos mundos hace bastantes décadas para formar uno en común. Ambos son personas con problemas de peso y patologías asociadas (HTA, síndrome metabólico, problemas respiratorios,…).

Mi visión personal del asunto es que el haber pasado una juventud-madurez de muchísima carga de trabajo, comer lo que el sueldo podía permitirte (en su mayoría comida barata y siempre priorizando lo mejor para sus hijas. Son ángeles de la guarda, esto tenía que decirlo) y llevar una vida bastante sedentaria, sobretodo los últimos 20 años, pasa factura, por muy idílica que haya sido tu infancia en cuanto a salud, alimentación y ejercicio se refiere.
Aún así, siguen siendo personas activas y emprendedoras, que luchan por superar el día a día; y de esto sí “le echo la culpa” a que la  gente de generaciones atrás está hecha de otra pasta


CONCEPTOS FUNDAMENTALES A TENER EN CUENTA COMO CONSEJO GENERAL:





CONCLUSIÓN FINAL PERSONAL:

Tras este desenlace de la historia, y dándole una vuelta al tema, he llegado a una conclusión que podría resumir en una breve moraleja:

-No importa lo que hayas hecho en el pasado, ya pasó y no lo puedes cambiar. Si fue bueno, mejor para ti, si no, aquí estás, vivo para cambiarlo. No siempre se te pone todo a la mano, y hay épocas más difíciles que otras, en las que la corriente perversa te lleva con demasiada fuerza. Una vez superada, puedes volver a crearte a ti mismo. Nunca es tarde para hacerlo. Da igual si tienes 30, 40 o 60 años-


¿Cómo lo veis? ¿Sorprendente o predecible? ¿Se os ocurren más preguntas para hacerles?

Podéis dejar todas las ideas que queráis en los comentarios o mandar un MD en la cuenta de twitter @nutrienterate


Gracias por leernos, Nutrientérate.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Ayuno intermitente episodio 4, la mentira sobre ayunar

No os alarméis, no ha dejado de súpergustarme esto del AI.
Simplemente quiero hablar sobre una frasecita que leo a veces y que me da un poquito de coraje.

"Cualquier momento es bueno para ayunar". Pues mira, NO. Quien te hace llegar esa sentencia por las rrss es alguien que, probablemente, nunca lo ha probado de verdad o que ha tenido la grandísima suerte de llevarlo a cabo siempre estando bien, física y mentalmente.
Y es que no, no siempre es un buen momento para probar a hacer un ayuno por primera vez (entendiendo un mínimo de horas de ayuno de 16 horas). Al menos por mi experiencia u observación, hay varias épocas o momentos clave de nuestra vida en los que lo peor que puedes hacer es pasar de comer 4,5 o 6 veces al día a, de pronto, no comer hasta mañana.

He preparado una sencilla tabla para intentar orientar a aquell@s que están pensando en probar el AI o bien para esos que, como yo, una vez intentaron el ayuno de 24 horas, no lo consiguieron y pensaron que no valían pa' na o que estaban haciendo algo mal. Atent@s tod@s:



Para saber más sobre mi experiencia con el ayuno intermitente y cómo puede ayudaros a vosotros, os recuerdo que tengo más artículos:
http://nutrienterate2.blogspot.com/2017/11/mi-nuevo-amigo-el-ayuno-intermitente.html
http://nutrienterate2.blogspot.com/2018/01/ayuno-intermitente-espisodio-2-el.html
http://nutrienterate2.blogspot.com/2018/03/ayuno-intermitente-episodio-3-lo-que-me.html

Gracias por leernos, Nutrienterate


martes, 26 de junio de 2018

Si yo escribiera "La puta verdad", el periódico de Luisma y Barajas

Del artículo publicado en "Diario de Sevilla" sobre la superñaminnovadora crema de azúcar cacao que ha lanzado al mercado una bella pareja andaluza, que espero no se crean su propia publicidad y le den a sus hijos de su creación.

Pepa crem


La puta verdad. El diario que no calla

  • No es un ultraprocesado cualquiera, es la Pepa y viene rellenita de dulzura para engordar sonrisas.

     Por Máximo Timmo

Ya puedes encontrar bastantes cremas dulces sin grasa de palma en el mercado pero como hoy nos paga esta, pues nos toca metérosla por los ojos. Hablamos de Pepa-crem, la nutella flamenca perfecta para que te lleves a la romería de tu pueblo este verano y te hagas selfies con el hashtag #QuevivalaPepa

"La gente nos compra porque creen que es la crema más saludable que pueden encontrar. Qué ilusos. Pero sabíamos que colaría. Aquí somos muy del postureo pseudohealthy y no podemos resistirnos a la última moda. Encima con un nombre tan español, ahora que estamos de Mundial, cómo no iba a gustar nuestra Pepita." comenta Alicia, con un sonrisa más grande que cuando la suegra le hace paella los domingos.

La crema en cuestión está tela de buena, para qué engañarnos. Vamos, de eso que empiezas con una tostaita y terminas echándole Pepa-crem hasta al salmorejo. Lo normal en cualquier ultraprocesado que combine grasa barata + azúcar a cascoporro + textura chachi.
Sin grasa de palma, pero repletita de azúcar, más menos como la nutella, así que va a ayudar a tu salud lo mismito que meterte 1kg de torrijas de la abuela en la merienda.

En verdad, podrían haberla vendido por la vía "verde" con el eslogan "nosotros al menos no contribuimos a la destrucción de ecosistemas completos. Somos chachis. No usamos grasa de palma" pero joe es que decir que es más sana que Nutella vende más. Hay que hacer drama, ya tú sá.

Así que ya sabes, si quieres engordar el bolsillo de estos vecinos a la vez que haces lo propio con tu cuerpo, compra Pepa-crem. Que no se diga que no estás a la moda.

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Si queréis conocer todos los productos que usan grasa de palma, los nombres bajo los que la camuflan y las consecuencias que su cultivo conlleva, podéis visitar la web www.carrodecombate.com

Gracias por leernos, Nutrienterate.







martes, 12 de junio de 2018

La moderación es una mierda

Lo primero, un concepto a tener bien claro:

“La clave está en comer variado, de todo con moderación” es un mensaje hipócrita, vendemotos y con un único fin: que no dejes de gastar dinero en mierdas ultraprocesadas que hacen flaco favor a tu salud y engordan (entre otras muchas consecuencias) tu cuerpo y el bolsillo del que te la cuela.

Cansada de que metan con calzador esta sentencia nutricional en todas las publicidades de mierderproductos. Pero más cansada aún, y triste, de que la gente de la calle se lo siga creyendo.

Hace unas semanas, alguien (no recuerdo quién, en absoluto) tuvo un cruce de tweets conmigo (o más bien me intentaba dejar mal porque él/ella tenía la razón perpetua) que decían algo así:

Persona X: Qué pesados sois con que no se pueden comer galletas o bollos o chucherías. ¡Lo importante es la moderación!

YO: ¿Y qué es la moderación?

X: Eres una experta en nutrición y no sabes lo que es la moderación, pues vaya…

YO: No soy experta en nada. Y no, no sé lo que es “moderación”. ¿Me lo puedes explicar?

X: Pues está claro, no comer mucho de algo. No es tan difícil, un profesional de la nutrición debería saber eso.

YO: ¿Y cuánto es mucho de algo? ¿2 unidades? ¿50gr? ¿1/2 barra?

Y así nos podríamos haber embarcado en un absurdo círculo vicioso en el que X no aportaba nada interesante y yo, que me gusta un poco picar, no dejaba de hacerme/le preguntas. Menos mal que pasé.

Pero es que la historia es así. Si te pregunto a ti qué es comer de algo moderadamente es muy probable que termines cayendo en la misma respuesta fácil que la persona X.
Yo tengo mi respuesta: la moderación es una mierda. Un autoengaño. Un “moderación es lo que me salga del alma a mí, porque yo como con moderación”. Moderación es ese amigo traicionero que te invita a tomar un café y luego te la clava bien por la espalda.

No nos engañemos, estamos ante un problema REAL actual ante el cual no podemos actuar siendo blandengues y suaves. Lanzarle a la gente el mensaje de que estar sano es comer de todo, pero sin pasarte, es no decirle una mierda.

Porque “moderación” para mí pueden ser dos galletas y para otro ocho y para otro medio paquete. O peor aún, todos sabemos que las galletas no son buenas pero como se puede comer de todo con moderación pues las tengo en casa. Y tomo dos para desayunar, otras dos
para la media mañana, otras dos para la merienda y otras dos para el postre de la cena. Porque yo controlo, porque HAY QUE comer de todo, pero con moderación.
Y a eso le añades un POQUITO (¿alguien me explica qué es un poquito?) de azúcar moreno (porque todos sabemos que es mucho mejor) al café, un PEDACITO (¿alguien me explica cuánto es un pedacito?) de pan en la comida, otro en la cena y puede que otro en el desayuno, porque dónde voy desayunando solo dos galletas, habrá que tomarse también una tostadita con un PELÍN (¿hago otra vez la pregunta?) de mermelada y margarina (que es vegetal y ser veggie es muy top).

Y un huevo. (Por cierto, con los huevos sí que preguntáis por una cantidad más concreta. Pero eso es otro tema…)

Ante una fuerza súper potente como es la industria de los mierderproductos (no TODA la industria, que luego vienen los “eres una quimiofóbica porque odias la industria uuuuu” por favor, ya somos mayorcitos como para tergiversar los mensajes como nos sale del ciruelillo) que lanza miles de mensajes diarios, nosotros tenemos que hacernos todo lo grandes, serios y claros que podamos.

HAY PRODUCTOS COMESTIBLES QUE SON MALOS
CON ELLOS NO DEBERÍA EXISTIR UN MENSAJE MODERADO
NO, NO ES EXAGERADO.

Exagerada e increíblemente apabullante es la cifra de obesidad, y sus enfermedades asociadas, que estamos sufriendo. Contra eso, el mensaje general sobre qué puedes comer debería (siempre a mi parecer) ser muy diferente al de la pesadísima pirámide alimenticia oficial y sus oficiales consejos que no valen nada.

Hay muchas posibilidades y planificaciones que pueden ayudarte a comer saludablemente. Yo, como persona individual, te paso mi idea.
(Fuente: propia alimentación de Nutrienterate)

No es mejor ni peor que la de muchos, solo es una opción válida para empezar. Y a partir de ahí, si necesitas ayuda, acude a un profesional de nutrición que no tenga conflictos de interés.
(Podría hablar mucho sobre mi idea de estado saludable de las personas y lo haré pronto. Pero, de momento, me voy a limitar a hablar sobre cómo empezar a alimentarse).

Pd: Tu médico de cabecera seguro que sabe muchas cosas, pero (casi) seguro que sabe poco o nada de nutrición actualizada. Si le pides consejo y rápidamente te obsequia con una “dieta de cajón” dale las gracias, devuélvele la hoja y (sería maravilloso esto último) anímale a seguir aprendiendo.