martes, 25 de septiembre de 2018

RIGUROSO ESTUDIO ASEGURA QUE CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE MEJOR


¿O no?

Es broma, esto no es un estudio súper fiable. Solo es una historia, bueno dos. Un n=2 que me apetecía contar, sobre cómo se alimentaban nuestros progenitores cuando eran pequeños y vivían una vida totalmente diferente a la que viven (y vivimos) ahora.

¿Nunca os habéis preguntado cómo hemos llegado a esto? A este punto donde la obesidad y sus enfermedades asociadas matan más vidas que el tabaco. Seguro que sí. 
Y, lecturas oficiales a parte, ¿nunca os habéis preguntado cómo era el tema antes? Yo sí. Y por ello estos días he estado ejerciendo de entrevistadora (a partir de ahora “E”) con mis padres (no tengo abuelos a los que preguntar sobre su época), para aprender un poco más sobre cómo era su alimentación durante la infancia-adolescencia.

Me parecen dos buenas historias, sobretodo porque se trata de dos personas de orígenes bastante diferentes, a pesar de pertenecer a la misma generación (ambos nacieron a finales de la década de los 50) y al mismo país. Os los presento:

Él (a partir de ahora “P”) nació en un pueblecito de la sierra norte de Sevilla y su día a día siempre estuvo ligado al campo. Su familia tenía una granja (lo que él llama “La huerta”) en la que trabajaban la tierra y cuidaban animales como actividad económica. Físicamente era un niño “normal”, ni delgado ni rollizo. De más mayor, siempre fue un joven fuerte de espaldas anchas. ¿Hoy en día? Lo descubriremos después.



Ella  (a partir de ahora “M”) siempre ha sido una urbanita que pasó su infancia y adolescencia entre Madrid y  Melilla, en el seno de una familia militar. Físicamente se recuerda a sí misma como una persona bastante delgada.

En twitter lancé una encuesta sobre cuál creíais que sería el pilar fundamental de su dieta. Las opciones eran las que veis abajo y la encuesta, a unas horas de terminarse, iba así:



Si queréis conocer cómo continúa este “estudio”, seguidme.

E: ¿Recuerdas cuántas veces comías al día?

P & M: 4 veces normalmente: Desayuno, comida, merienda y cena.


E: Interesante, ¿y qué desayunabas?

P: Café con MUCHA azúcar y leche, acompañado de pan, en ocasiones esporádicas frito. Un pan que nada tiene que ver con el que hacen ahora, claro. ¡Menudo pan!
    Si algún día no desayunábamos en la casa, tomábamos unos chorritos de leche de la vaca mientras la ordeñábamos. (Hoy en día esto es de ser un kamikaze, sí)

Pues sí, desde bien pequeño mi padre tomaba café café, como recalca él, inundándolo de azuquita.

M: Colacao con galletas María Fontaneda.
Ays... ya por estos años pegaba fuerte la industria del azúcar y los procesados. ¡Qué pesados!


E: Vale… Dime alimentos o platos que solieras comer bastante en las comidas y cenas.

P: A mediodía siempre puchero, de garbanzos o alubias, con carne de cerdo que era lo que más teníamos, de la matanza. Verduras, cuando había y las que había, según la temporada y la cosecha que tuviéramos, que por cierto era la mejor del pueblo (dicho por los clientes).
¿El secreto? Regábamos el huerto con las AGUAS RESIDUALES del pueblo.   
   
Fruta sí que comíamos mucha, directamente del árbol, claro. Por las noches normalmente arroz, patatas, alguna tortilla, sopas,…
Pescado…poco, nada. Alguna vez X traía una caja de sardinas o un trozo de cazón para vender a todo el pueblo, así que comías cuando lo pillabas.


M: Comíamos bastante pescado, tanto en Madrid como en Melilla, ya que en ambos sitios siempre ha habido buen pescado y a buen precio. De carne, sobretodo cordero, que era lo que más se consumía en Melilla  De platos, generalmente guisos caseros y para cenar recuerdo los huevos fritos con patatas.


E: Perfecto. Como has dicho que merendabas, ¿me puedes decir el qué?

P: Casi siempre pan con una “jícara” (aquí usado como “onza”) de chocolate. A veces, si mi madre no había vendido toda la leche, le sacaba la nata, la mezclaba con un montón de azúcar y la untábamos en el pan.
Ocasionalmente también mortadela, de eso siempre solía haber.

A por los yogures se iba a la farmacia, así que era más un “medicamento” que un alimento normal.
Me chifla esta visión prácticamente terapéutica del yogur (natural en su sentido más tradicional y práctico). Hoy en día hemos hecho tantas aberraciones con este lácteo que deberíamos dejar de llamarlo yogur, al menos a la mayoría de mierdas que se venden.


M: Yo también solía tomar pan con chocolate o con la nata, ¡estaba buenísimo!. De embutidos un jamón cocido de lata que les daban a los militares.
Los yogures eran algo “excepcional”, se los daban a mi abuela porque estaba malita y ella nos los pasaba a nosotros.


E: Vaya, embutidos. Hablando sobre ellos, ¿comías jamón curado, quesos, chorizos,… habitualmente?

P: No. Chorizos y esos productos de la matanza algo más, pero quesos solo si mi madre hacía alguna vez y jamón… Mi padre curaba 2 o 3 al año, para las ocasiones especiales (Navidad, feria del pueblo). Pero vamos, en casa éramos 9, así que imagina lo que duraba el jamón.

M: Por lo general, no.



CONCLUSIONES DE LA ENTREVISTA:

    ü  La dieta de ambos se basaba en hidratos de carbono en un mayor porcentaje que el resto de macros. Pero hablamos, en su mayoría, de que daba la tierra en cada época, no los que da Bimbo Donuts Iberia SA. 

    ü  Sin duda la alimentación de cada uno estaba totalmente influenciada por la zona en la que vivían. ¿Igualito que ahora verdad? Que alguien de Cuenca puede alimentarse a base de sushi y pizza pomodoro o uno de Asturias puede comer frutas exóticas traídas de la Conchinchina en cualquier época del año, cada día.

    ü  Probablemente no comían en abundancia, pero indudablemente no pasaban hambre. Eso sí, gran parte de la energía la quemaban al aire libre. Él trasteando por el pueblo con sus amigos y ella en la playa con los suyos.

    ü Aunque por supuesto los procesados no invadían su dieta, me sorprende que ya existiera la costumbre de desayunar colacao con galletas industriales, al menos en la ciudad. Lo que me lleva a pensar que igual seguir con el mismo mensaje  y hábito que hace 60 años no nos da una imagen de que hayamos evolucionado mucho.

    ü  Aún observando bastantes diferencias entre una y otra dieta, puedo decir que los dos tuvieron una infancia y adolescencia saludable y sin enfermedades por carencias de vitaminas, omegas, minerales,…

¿CÓMO ES SU SITUACIÓN DE SALUD GENERAL ACTUALMENTE?

Hoy en día, sus vidas son casi gemelas, probablemente por el hecho de haber abandonado sus respectivos mundos hace bastantes décadas para formar uno en común. Ambos son personas con problemas de peso y patologías asociadas (HTA, síndrome metabólico, problemas respiratorios,…).

Mi visión personal del asunto es que el haber pasado una juventud-madurez de muchísima carga de trabajo, comer lo que el sueldo podía permitirte (en su mayoría comida barata y siempre priorizando lo mejor para sus hijas. Son ángeles de la guarda, esto tenía que decirlo) y llevar una vida bastante sedentaria, sobretodo los últimos 20 años, pasa factura, por muy idílica que haya sido tu infancia en cuanto a salud, alimentación y ejercicio se refiere.
Aún así, siguen siendo personas activas y emprendedoras, que luchan por superar el día a día; y de esto sí “le echo la culpa” a que la  gente de generaciones atrás está hecha de otra pasta


CONCEPTOS FUNDAMENTALES A TENER EN CUENTA COMO CONSEJO GENERAL:





CONCLUSIÓN FINAL PERSONAL:

Tras este desenlace de la historia, y dándole una vuelta al tema, he llegado a una conclusión que podría resumir en una breve moraleja:

-No importa lo que hayas hecho en el pasado, ya pasó y no lo puedes cambiar. Si fue bueno, mejor para ti, si no, aquí estás, vivo para cambiarlo. No siempre se te pone todo a la mano, y hay épocas más difíciles que otras, en las que la corriente perversa te lleva con demasiada fuerza. Una vez superada, puedes volver a crearte a ti mismo. Nunca es tarde para hacerlo. Da igual si tienes 30, 40 o 60 años-


¿Cómo lo veis? ¿Sorprendente o predecible? ¿Se os ocurren más preguntas para hacerles?

Podéis dejar todas las ideas que queráis en los comentarios o mandar un MD en la cuenta de twitter @nutrienterate


Gracias por leernos, Nutrientérate.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Ayuno intermitente episodio 4, la mentira sobre ayunar

No os alarméis, no ha dejado de súpergustarme esto del AI.
Simplemente quiero hablar sobre una frasecita que leo a veces y que me da un poquito de coraje.

"Cualquier momento es bueno para ayunar". Pues mira, NO. Quien te hace llegar esa sentencia por las rrss es alguien que, probablemente, nunca lo ha probado de verdad o que ha tenido la grandísima suerte de llevarlo a cabo siempre estando bien, física y mentalmente.
Y es que no, no siempre es un buen momento para probar a hacer un ayuno por primera vez (entendiendo un mínimo de horas de ayuno de 16 horas). Al menos por mi experiencia u observación, hay varias épocas o momentos clave de nuestra vida en los que lo peor que puedes hacer es pasar de comer 4,5 o 6 veces al día a, de pronto, no comer hasta mañana.

He preparado una sencilla tabla para intentar orientar a aquell@s que están pensando en probar el AI o bien para esos que, como yo, una vez intentaron el ayuno de 24 horas, no lo consiguieron y pensaron que no valían pa' na o que estaban haciendo algo mal. Atent@s tod@s:



Para saber más sobre mi experiencia con el ayuno intermitente y cómo puede ayudaros a vosotros, os recuerdo que tengo más artículos:
http://nutrienterate2.blogspot.com/2017/11/mi-nuevo-amigo-el-ayuno-intermitente.html
http://nutrienterate2.blogspot.com/2018/01/ayuno-intermitente-espisodio-2-el.html
http://nutrienterate2.blogspot.com/2018/03/ayuno-intermitente-episodio-3-lo-que-me.html

Gracias por leernos, Nutrienterate


martes, 26 de junio de 2018

Si yo escribiera "La puta verdad", el periódico de Luisma y Barajas

Del artículo publicado en "Diario de Sevilla" sobre la superñaminnovadora crema de azúcar cacao que ha lanzado al mercado una bella pareja andaluza, que espero no se crean su propia publicidad y le den a sus hijos de su creación.

Pepa crem


La puta verdad. El diario que no calla

  • No es un ultraprocesado cualquiera, es la Pepa y viene rellenita de dulzura para engordar sonrisas.

     Por Máximo Timmo

Ya puedes encontrar bastantes cremas dulces sin grasa de palma en el mercado pero como hoy nos paga esta, pues nos toca metérosla por los ojos. Hablamos de Pepa-crem, la nutella flamenca perfecta para que te lleves a la romería de tu pueblo este verano y te hagas selfies con el hashtag #QuevivalaPepa

"La gente nos compra porque creen que es la crema más saludable que pueden encontrar. Qué ilusos. Pero sabíamos que colaría. Aquí somos muy del postureo pseudohealthy y no podemos resistirnos a la última moda. Encima con un nombre tan español, ahora que estamos de Mundial, cómo no iba a gustar nuestra Pepita." comenta Alicia, con un sonrisa más grande que cuando la suegra le hace paella los domingos.

La crema en cuestión está tela de buena, para qué engañarnos. Vamos, de eso que empiezas con una tostaita y terminas echándole Pepa-crem hasta al salmorejo. Lo normal en cualquier ultraprocesado que combine grasa barata + azúcar a cascoporro + textura chachi.
Sin grasa de palma, pero repletita de azúcar, más menos como la nutella, así que va a ayudar a tu salud lo mismito que meterte 1kg de torrijas de la abuela en la merienda.

En verdad, podrían haberla vendido por la vía "verde" con el eslogan "nosotros al menos no contribuimos a la destrucción de ecosistemas completos. Somos chachis. No usamos grasa de palma" pero joe es que decir que es más sana que Nutella vende más. Hay que hacer drama, ya tú sá.

Así que ya sabes, si quieres engordar el bolsillo de estos vecinos a la vez que haces lo propio con tu cuerpo, compra Pepa-crem. Que no se diga que no estás a la moda.

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Si queréis conocer todos los productos que usan grasa de palma, los nombres bajo los que la camuflan y las consecuencias que su cultivo conlleva, podéis visitar la web www.carrodecombate.com

Gracias por leernos, Nutrienterate.







martes, 12 de junio de 2018

La moderación es una mierda

Lo primero, un concepto a tener bien claro:

“La clave está en comer variado, de todo con moderación” es un mensaje hipócrita, vendemotos y con un único fin: que no dejes de gastar dinero en mierdas ultraprocesadas que hacen flaco favor a tu salud y engordan (entre otras muchas consecuencias) tu cuerpo y el bolsillo del que te la cuela.

Cansada de que metan con calzador esta sentencia nutricional en todas las publicidades de mierderproductos. Pero más cansada aún, y triste, de que la gente de la calle se lo siga creyendo.

Hace unas semanas, alguien (no recuerdo quién, en absoluto) tuvo un cruce de tweets conmigo (o más bien me intentaba dejar mal porque él/ella tenía la razón perpetua) que decían algo así:

Persona X: Qué pesados sois con que no se pueden comer galletas o bollos o chucherías. ¡Lo importante es la moderación!

YO: ¿Y qué es la moderación?

X: Eres una experta en nutrición y no sabes lo que es la moderación, pues vaya…

YO: No soy experta en nada. Y no, no sé lo que es “moderación”. ¿Me lo puedes explicar?

X: Pues está claro, no comer mucho de algo. No es tan difícil, un profesional de la nutrición debería saber eso.

YO: ¿Y cuánto es mucho de algo? ¿2 unidades? ¿50gr? ¿1/2 barra?

Y así nos podríamos haber embarcado en un absurdo círculo vicioso en el que X no aportaba nada interesante y yo, que me gusta un poco picar, no dejaba de hacerme/le preguntas. Menos mal que pasé.

Pero es que la historia es así. Si te pregunto a ti qué es comer de algo moderadamente es muy probable que termines cayendo en la misma respuesta fácil que la persona X.
Yo tengo mi respuesta: la moderación es una mierda. Un autoengaño. Un “moderación es lo que me salga del alma a mí, porque yo como con moderación”. Moderación es ese amigo traicionero que te invita a tomar un café y luego te la clava bien por la espalda.

No nos engañemos, estamos ante un problema REAL actual ante el cual no podemos actuar siendo blandengues y suaves. Lanzarle a la gente el mensaje de que estar sano es comer de todo, pero sin pasarte, es no decirle una mierda.

Porque “moderación” para mí pueden ser dos galletas y para otro ocho y para otro medio paquete. O peor aún, todos sabemos que las galletas no son buenas pero como se puede comer de todo con moderación pues las tengo en casa. Y tomo dos para desayunar, otras dos
para la media mañana, otras dos para la merienda y otras dos para el postre de la cena. Porque yo controlo, porque HAY QUE comer de todo, pero con moderación.
Y a eso le añades un POQUITO (¿alguien me explica qué es un poquito?) de azúcar moreno (porque todos sabemos que es mucho mejor) al café, un PEDACITO (¿alguien me explica cuánto es un pedacito?) de pan en la comida, otro en la cena y puede que otro en el desayuno, porque dónde voy desayunando solo dos galletas, habrá que tomarse también una tostadita con un PELÍN (¿hago otra vez la pregunta?) de mermelada y margarina (que es vegetal y ser veggie es muy top).

Y un huevo. (Por cierto, con los huevos sí que preguntáis por una cantidad más concreta. Pero eso es otro tema…)

Ante una fuerza súper potente como es la industria de los mierderproductos (no TODA la industria, que luego vienen los “eres una quimiofóbica porque odias la industria uuuuu” por favor, ya somos mayorcitos como para tergiversar los mensajes como nos sale del ciruelillo) que lanza miles de mensajes diarios, nosotros tenemos que hacernos todo lo grandes, serios y claros que podamos.

HAY PRODUCTOS COMESTIBLES QUE SON MALOS
CON ELLOS NO DEBERÍA EXISTIR UN MENSAJE MODERADO
NO, NO ES EXAGERADO.

Exagerada e increíblemente apabullante es la cifra de obesidad, y sus enfermedades asociadas, que estamos sufriendo. Contra eso, el mensaje general sobre qué puedes comer debería (siempre a mi parecer) ser muy diferente al de la pesadísima pirámide alimenticia oficial y sus oficiales consejos que no valen nada.

Hay muchas posibilidades y planificaciones que pueden ayudarte a comer saludablemente. Yo, como persona individual, te paso mi idea.
(Fuente: propia alimentación de Nutrienterate)

No es mejor ni peor que la de muchos, solo es una opción válida para empezar. Y a partir de ahí, si necesitas ayuda, acude a un profesional de nutrición que no tenga conflictos de interés.
(Podría hablar mucho sobre mi idea de estado saludable de las personas y lo haré pronto. Pero, de momento, me voy a limitar a hablar sobre cómo empezar a alimentarse).

Pd: Tu médico de cabecera seguro que sabe muchas cosas, pero (casi) seguro que sabe poco o nada de nutrición actualizada. Si le pides consejo y rápidamente te obsequia con una “dieta de cajón” dale las gracias, devuélvele la hoja y (sería maravilloso esto último) anímale a seguir aprendiendo.

domingo, 1 de abril de 2018

La fuerza de voluntad y otras historias para no dormir




Toda esta gente, que pueden ser perfectamente historias reales, ¿se levantó un día y le entró la fuerza de voluntad de manera divina? ¿En serio lo crees? Más bien parece que:

Paco, el de la primera historia, está cagao’ porque ve muy probable que le dé otro chungo si sigue con la vida que llevaba antes.

Antonio, el de la segunda historia, se ha dado cuenta de que si no se cuida, puede que su vida no vuelva a ser la que era, no ver no es una buena opción.

Ana también se dio cuenta de algo: Con su obesidad, difícilmente va a poder seguirle el ritmo a su nieto cuando este empiece a gatear y quiera jugar todo el rato. Y ella no quiere perderse eso por nada del mundo. Hay que ponerle remedio a esa falta de aliento continua, los dolores articulares y el cansancio eterno sin apenas moverse.

A lo que tú llamas fuerza de voluntad yo lo llamo motivos y razones. Objetivos, motivación real. Puede tener muchos nombres, pero no es lo que tú crees.

La fuerza de voluntad es la peor excusa de la historia. Yo no tengo más fuerza de voluntad que tú cuando, por ejemplo, voy al gimnasio andando, así nieve o haga 40º a la sombra. Tengo una clarísima motivación:
El no poder vivir todo lo que me apetece me da auténtico pánico y, aunque en cualquier momento puede pasarme algo por causas que no estén en mi mano, llevar una vida saludable me da puntos para no caer antes de tiempo.

Es una pena que se necesite de un susto o una razón externa para empezar a cuidarse, pero aprovéchalo si ya te ha pasado.
La sola idea de verte sana por dentro y por fuera debería bastar. Pero muchas veces no es así, no porque no tengas fuerza de voluntad sino porque realmente algo te frena. Años de sedentarismo, sobrepeso y desidia no se curan de un día para otro. No es tu cuerpo, es tu mente la que te frena.

No te eches la culpa, pero asume tu responsabilidad. Revisa tus prioridades, tus ideas de futuro.



No eres menos que nadie pero puedes ser mejor que tu “yo” actual. Piensa, actúa. No te dejes llevar por la corriente y no asumas que “esto es lo que hay”. El tiempo pasa demasiado deprisa como para no aprovecharlo.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Ayuno intermitente episodio 3, lo que me ha pasado, lo que te va a pasar


¡Más de 4 meses ya con esto del AI! Y que dure.

Bendita la hora en la que se me ocurrió probar a adelantar la hora de la cena y retrasar la de la primera comida del día. Porque esto es, amig@s, MUY resumidamente el ayuno intermitente corto. “Cerrar el pico” voluntariamente durante una ventana de horas más o menos grande. En mi caso entre 15 y 17, dependiendo del día, al menos 5 o 6 días a la semana.

Hoy me gustaría contaros cosas prácticas sobre el tema, porque ha habido gente que me ha preguntado vía twitter. Bien, no soy una experta ni una científica sabelotodo así que como acostumbro voy a hablar de mi experiencia, de cómo lo llevo, de qué cosas me han pasado, de qué como,… Y, muy probablemente, de lo que te va a pasar si pruebas el AI.

Más hambre en las primeras horas de ayuno: Hay dos cosas que parecen contrapuestas pero que se dan a la vez en el AI (insisto, en MI caso). En general, el cuerpo se va acostumbrando al ayuno y sobrellevas la vida y el hambre mil veces mejor que con la típica rutina “come 5 o 6 veces poquito” (y muere en el intento). PERO sí, me entra hambrecilla sobretodo en las primeras horas de ayuno, que es hasta que me acuesto. Ahora bien, me voy a la cama y en un momento me duermo plácidamente, no como antes, que me iba a la cama con más hambre que los pavos de Manolo y al final me tenía que levantar a comerme un p. yogur porque no había manera de coger el sueño.
Y también es una realidad que, cuantas más horas pasan, menos hambre tienes. Sí, créeme. Cuando paso las 12-14 horas creo que podría estar unas cuantas más sin comer (que puede que lo pruebe en algún momento,…).


También decir que el hambre normalmente en el AI viene como en rachas, no es constante y no es algo que no te deje pensar y te cree ansiedad, como suele pasar con dietas mierdas. Así que si te pones con el AI y sientes que te viene el hambre (sobre todo los primeros días), simplemente pasa de él y mantente ocupad@, suele irse. Ojo, si sientes un hambre MUY persistente pues igual es que tienes que comer chic@, come algo sano y a seguir.

Saciarte casi sin saber por qué: Me explico. Es algo que me pasa tooodos los días al volver del trabajo por la tarde. Hambre a niveles estratosféricos. Y como todo en esta vida es ensayo-error y conocerse a un@ mism@ pues ya me conozco y tengo mi caballo ganador. Llego a casa, me pongo cómoda y me tomo un café con leche bien calentito. Y voilá, se fue el hambre. ¿Cómo, por una mierda café? Sí, porque no es hambre. Probablemente es cansancio, ansiedad porque no me gusta mi trabajo, porque los clientes a veces son lo peor,… Yo qué sé, las cosas cotidianas de la vida.
Además, en las dos comidas “grandes” que hago como hasta saciarme, como ya dije en el anterior post. Y me sacio muchísimo antes de lo que muchas personas esperarían haciendo solo dos comidas al día. ¿Por qué? Me gusta pensar que porque el cuerpo me está agradeciendo mi nueva vida J

Sentirte mal en la rutina diaria: Esto a mí no me ha pasado en NINGÚN MOMENTO. Si a ti te pasa, no dudes en dejar el ayuno para otro momento y, si lo crees conveniente acudir a tu médico. Hay que recalcar que siempre hablo hacia personas sin patologías. En cualquier caso, siempre que se cambia de estilo de vida y no se está seguro de las cosas es mejor informarse bien y, en caso necesario, acudir a un profesional de la nutrición que te guíe y te apoye.

Sentirte mal los días “libres”// de “cheatmeal”, como quieras llamarlo: Esto sí que me pasa, cada vez más. Un malestar enorme el día que tengo una celebración y me paso comiendo o el día que simplemente tengo libre y como más veces al día y peor, claro. La última vez lo pasé FATAL, dolores agudos, gases, pff.. Hacía tiempo que no me sentía tan mal. Hice bastantes comidas en el día, y en todas presentes carbohidratos refinados…  Así que toca aprender que mi cuerpo ya no está acostumbrado a comer mierda a tope (cosa muy positiva) y comenzar a cuidar un poco más la alimentación los días libres. Es mi objetivo hacia el futuro.

Gente que no te entiende: Esto también me pasa bastante. Y te va a pasar a ti, seguro. Tus padres se echan las manos a la cabeza porque no desayunas y tus amigos te dicen “muy bien, pero yo eso no lo veo”. Pues mira, que no lo vean, que no lo hagan. Tú a tu rollo. Si se interesan por el tema pues explícales e incluso intenta convencerles de que lo prueben. Pero si no, pues cada uno en su casa y Dios en la de todos. Amén.

Mejorar el físico: Como siempre, decir que NO es lo importante, que NO es por lo que tienes que hacer el AI y que NO te vas a convertir en un cañón de persona por hacer el AI. Pero sí, tengo el mejor físico que he tenido en mi vida. Me siento (casi) atractiva, fuerte (combino la alimentación con entrenamiento de fuerza) y más llena de energía de lo que he estado nunca. Así que, one more point for you, IF (siglas en inglés del ayuno intermitente).



Vale y ahora, QUÉ COMO: Soy muy original, y por eso os voy a explicar lo que como con una pirámide xD
A ver, me parece que es un formato al que la gente está bastante acostumbrada y ¿por qué no usarla? Lo importante es el contenido, no el continente.




Si me preguntas qué dieta sigo pues te diré que “La dieta Lau”, porque básicamente como lo que me gusta, sabiendo que es sano. En realidad me gustan las bases de muchos planteamientos actuales: vegetariano, paleo, ceto, lowcarb,… Tan diferentes todos pero todos con sus cosas buenas, así que cojo lo que me gusta de cada una y soy very happy :P

Es verdad que mi cesta de la compra (y por tanto mi mentalidad) últimamente ha cambiado un poco. Ya no le temo a las grasas como antaño, sino que las consumo a diario (están rebuenas), intento bajar un poquito el consumo de carne en general y prácticamente no tomo pan (tomo unos 2-3 picos de pan con cada comida, que no creo que llegue ni a 30gr. en total), arroz ni pastas.

Os habréis percatado de que las frutas no están en la base. NO PUEDE SER,
¿No comes frutas? Sí, como fruta, pero mucha menos que antes. ¿Por qué? Pues porque no me apetece últimamente. Las como en ensalada sobretodo, y poco más. Quizá llegado el verano me apetezcan más, quién sabe.
¿Pero no son la panacea? No, no lo son. Son alimentos buenos, nos dan fibrita, vitaminas, cosas muy buenas. Pero cosas que también puedes obtener por ejemplo con la verdura, y eso es lo que hago, comer verdura a tope, que me apetece mucho más y la como con más placer. 
¿Te gusta la fruta? Tómala, sin duda. Pero si no te gusta o tienes una época en la que no te apetece no te agobies, no te pase como a esta mujer que conté hace unos días en twitter. (Por cierto, confieso que esa mujer es mi madre. Sí, me queda mucho por hacer y la propia casa es el peor campo de batalla posible)



Ojo, NO es una pirámide de “lo que dice la dietista que se debería comer”, sino de lo que como YO. Hay variables mil y muchas de ellas saludables. Se podría decir que, en líneas generales, sigo una alimentación cada vez más rica en grasas, moderada en proteínas y baja en hidratos.

Nota: No pongo el agua, porque si a estas alturas te tengo que explicar que el líquido para hidratarte tiene que ser siempre agua pues… Deja de leer sobre el AI y empieza por el principio.

¡Y fin! Ya no doy más la tabarra con el tema, a no ser que haya algo muy novedoso que contar. Mi historia del ayuno se queda en trilogía. Es que quería contar bien mi experiencia, para intentar ayudar a quien lo necesite y… ¡deciros que me siento muuu contenta!




Para más info, de la de verdad, con estudios científicos y esas cosas que son más importantes que mis batallitas, os dejo algunos enlaces a artículos y libros al respecto:

Post de Fitness Revolucionario:

Vídeo de “Powerexplosive” y “fitness real”:

Libros del DR. Jason Fung:

martes, 23 de enero de 2018

Ayuno intermitente, espisodio 2. El progreso.

Hace ya más de dos meses que practico el ayuno intermitente. Ya os conté en su día cómo y por qué había comenzado a practicarlo ( http://nutrienterate2.blogspot.com.es/2017/11/mi-nuevo-amigo-el-ayuno-intermitente.html ), así que ahora quiero contaros cómo sigue el tema.

Resumen: El tema va que te cagas.
Y fin. ¡Que no! jijiji. Voy a resumiros estos dos meses de protocolo AI.

Pero ¿qué era el AI? Ya os pasé unos enlaces “pro” explicándolo, pero hoy añado uno más. Esta vez de @jvrcolomer : https://www.hsnstore.com/blog/ayuno-intermitente-todo-lo-necesitas-saber/

¿Qué he notado en estos meses?
-Lo principal, primordial, utlraimportante: como porque tengo hambre. Hambre de “la de verdad”, de la homeostática que dirían los entendidos. Ya casi todos los días hago solo dos ingestas + un café con leche sin edulcorar a la tarde. Si algún día tengo más apetito pues añado una fruta o frutos secos al café. Así que el AI me ha ayudado a paliar uno de los problemillas que me perseguían, el hambre a todas horas. Cuando llega la hora de la ingesta 1 o 2 tengo hambre, eso está claro, pero el resto del día lo paso rematadamente mejor de lo que preveía.

-AI durante las navidades: He pasado el periodo navideño en casa de mis padres, lo que significa dulces y guarrerías everywhere, porque “son fiestas” porque “x+1+2”. Y sí, han caído unos cuantos. Y no, no he engordado ni una pizca. En peso o número en la báscula no tengo ni idea porque no me peso, pero aseguro que es la primera navidad que recuerdo que me veo igual de bien antes y después. Todos los días respeté un AI de entre 12-15 horas (según los eventos nocturnos navideños jeje) y, a pesar de haber “pecado” bastante, me he mantenido muy bien.

-Como apunte estético, que NO es el primordial pero oye, anima, me veo el vientre más plano que nunca.

-Al contrario de lo que se puede pensar, me siento viva y activa, con fuerza. No he notado ni un ápice de debilidad por restringir el número de ingestas o, lo que es lo mismo, alargar el tiempo en el que no como.


“¿Sólo dos ingestas? Pues te pondrás como un gorrinito”
En absoluto. En cada ingesta como hasta saciarme y veo más que probable que coma menos que antes (en un cómputo total). Eso sí, el 80% de mi alimentación se basa en COMIDA REAL. De hecho, las noches que me salgo un poco del tiesto y como de más o peor, a la mañana siguiente tengo muchísima más hambre. La comida basura y los excesos nos desregulan todo, ag.


¿Alguna recomendación para l@s que estén pensando en hacerlo?
-Hazlo. Es decir, que pruebes, que no creas que tú no puedes. Pero sobretodo que no creas que es milagroso, o la típica dieta para adelgazar para las comuniones que vienen ya mismo. Tómalo como un cambio de hábitos, sigue unas buenas pautas y busca ayuda de un profesional de la nutrición si no tienes claro cómo hacerlo o si tienes alguna enfermedad o dolencia que vaya verse afectada por el protocolo (No hagáis las cosas a lo loco eh).

-No evites comer hasta saciarte. Si tu alimentación, como la mía, se basa en alimentos y no en productos, puedes comer hasta saciarte (no hasta que no te puedas mover de la silla, a ver…) y ver cómo aún así tu cuerpo y tus parámetros corporales mejoran. Ten en cuenta que si solo haces dos o tres ingestas al día y encima “te cortas” comiendo, es muy probable que no cubras tus necesidades nutricionales y puedas tener problemas.

-Da prioridad a las proteínas y grasas de calidad y a las verduras. Llena tus platos de legumbres, vegetales, huevos, frutos secos,… Son los que más nutrientes y saciedad te darán.

-Combina el AI con ejercicio. Para mí, llevar una alimentación 100% saludable pero no moverse del sofá es una soberana estupidez. Que tu vida sana se componga de disfrutar de buena comida y mantenerte activ@ me parece fundamental. Entrena lo que quieras y cómo quieras, aunque siempre te recomendaré la fuerza. Y no tengas miedo de entrenar en ayunas, siempre que no seas deportista profesional y vayas a entrenar 3 horas a una intensidad gigante.

-No te tomes todo al pie de la letra. La vida es eso, vida. Para convertirla en una trampa continua, mejor no intentar nada. Lo que quiero decir es que el AI funciona (y no es un “amímefuncionismo”, la ciencia lo avala), entrenar en ayunas no es malo y estar 15 horas en ayunas es mejor que 12. Sí. Pero que si un día resulta que tienes una cena que se alarga y haces 10 horas de ayuno en vez de 15, que no te agobies. Que si te has tomado de postre en esa cena una torrija con helado porque te ha apetecido, que no te castigues. Que si llevas 4 semanas de AI y te sientes fatal, no sigas.


Hay mil protocolos diferentes que pueden funcionar, vida solo una y ya nos ponen bastantes trabas externas como para ponernos la zancadilla nosotros mismos.

Pd: Seguiré contando cosillas al respecto, y dando más apuntes útiles sobre cómo seguir el AI. Me gusta este rollo nuevo de vida ;)