Los que nos seguís en FB sabéis que en 2015 hemos empezado a poner foto-recetas muy sencillas para disfrutar de un buen desayuno cada día.
En este apartado del blog, compartiré esas foto-recetas, añadiendo información nutricional y algunos consejos y trucos de elaboración (si fuera necesario).
Habrá para todos los gustos, ¡ya veréis! Además, al tener disponible el análisis de kcal y macronutrientes, podréis adaptarlas a vuestras necesidades de cada día, teniendo en cuenta cuánta actividad os espera después de la primera toma del día.
Papel y lápiz en mano, ¡que empezamos!
*Nutrientérate
domingo, 18 de enero de 2015
sábado, 17 de enero de 2015
Productos innecesarios para generaciones necesarias
Si puse tres
veces la tv ayer, 3 veces que vi el mismo anuncio. Un nuevo bizcocho que se
vende como “divertidamente saludable”.
El bollo no sé, pero los eternos
intentos de la industria por vendernos productos llenos de ingredientes
superfluos, no son NADA DIVERTIDOS. Veamos cómo de saludables son estos “inocentes”
dulces:
Metiéndonos
en la web de Bimbo podemos encontrar fácilmente su información nutricional (supongo
que por 100gr, pero la verdad es que no lo especifica).
Cada unidad
son 30 gr, así que estamos hablando de unas 100 kcal. (¿Quién se come solo un
bizcochito, si son enanos, y en la caja vienen 5?).
Esas 100
kcal de un solo bizcochito nos vienen de esta lista INTERMINABLE de
ingredientes (Esto ya pinta mal):
En primer
puesto, como no podía de otra manera, el rey de la industria, AZÚCAR. (A lo largo de
la lista, otros nombres que ni sabes lo que es, pero ya te digo yo que es la
misma (o parecida) mierda con distinto nombre: maltodextrina, dextrosa).
Esto ya
debería ser suficiente para que todos nos diéramos cuenta de que de saludable
tiene lo que yo de ingeniera informática (NADA DE NADA vaya), pero si seguimos
leyendo el resto de ingredientes (insisto que la lista me parece espantosamente
larga) vemos que, qué raro, no utiliza una grasa tan saludable como el aceite
de oliva (qué ilusa yo también si lo esperaba). Y así una larga cola de
ingredientes que se repiten en otros muchos productos de bollería industrial que nuestro cuerpo agradecería no tener que digerir.
Pero lo
mejor de todo es que el anuncio (aquí abajo presente) vende el producto como
bajo en grasas saturadas, rico en hierro y en calcio, tres datos que NO podemos
encontrar en la info nutricional de su web (supongo espero que el envase sí haya esta información). Aunque viendo en la posición que se
encuentra, por ejemplo, el pirofosfato férrico (penúltimo lugar) déjenme dudar
de que su contenido sea especialmente alto.
https://www.youtube.com/watch?v=VqWQ7C15l5E
Como siempre
decimos, elige ALIMENTOS en vez de PRODUCTOS. No te dejes engatusar por
campañas de marketing que intentan colártela a ti, y a tus hijos, siempre que
puedan.
¡A cuidarse
señor@s, pasen buen fin de semana!
Gracias por leernos, Nutrientérate.
(Laura Massía)
martes, 13 de enero de 2015
El negocio de lo que parece pero no es (ni de coña)
Comprando en el súper: ¿Cuántas veces has dudado entre dos
marcas de productos alimenticios y te has decantado por el que se publicitaba
en su envase como "NATURAL"?
Quizá no lo ponía literalmente (o sí) pero lo daba a
entender con algún sinónimo, frase o dibujito que llamara muchísimo tu atención
y que te hiciera pensar que ese producto nos lo da directamente la madre
naturaleza (aunque sean unos cereales de desayuno con colores fluorescentes).
Y, otra cuestión... ¿Le diste la vuelta al envase para echar
un ojo a su etiquetado y ver si realmente era natural o no? Desgraciadamente,
seguro que la mayoría no.
Como puedes leer en el siguiente artículo de Juan revenga (@juan_revenga)
y ver en el vídeo que él mismo enlaza, hoy en día la industria se puede tomar
la licencia de engañarnos como quiera, llenando sus productos con la etiqueta
NATURAL.
http://blogs.20minutos.es/el-nutricionista-de-la-general/2015/01/13/recochineo-con-lo-natural-y-una-distopia-ecologica-video-dos-en-uno/
Como siempre, siempre, siempre decimos, es muy importante
dudar de todo e informarse. Ya hemos dicho alguna vez que es muy recomendable
cuando se va a la compra, pararse unos minutos a leer los ingredientes de lo
que nos disponemos a meter en la despensa de casa.
Porque muchas veces lo light no es tan light, lo integral no
lo es ni al 40%, lo desnatado no es bajo en calorías y, por supuesto, lo
natural NO es natural ni por asomo.
Gracias por leernos, Nutrientérate.
(Laura Massía)
lunes, 12 de enero de 2015
Normal, light, fitness, “bajo en…” ¡QUÉ LOCURA!
Seguro que
muchos de los que estáis leyendo estas líneas os habéis zampado el turrón a puñados
pensando en lo bien que ibais a llevar a cabo la dieta y los hábitos cuando se
terminaran las vacaciones.
Ese lunes
postvacacional que toca llenar la nevera en plena “cuesta de enero” teniendo en
cuenta que hay que hacerse con muchos productos (y no digo alimentos) que dejen
bien claro en su envoltorio que son súper poderosos para ayudarnos a combatir
esos kg de más que tenemos, se hace duro. Toca leer y releer etiquetas, en la
mayoría de los casos sin entender alguna información o creyéndonos lo que nos
cuenta un papel.
Como seguro
que la mitad de la compra será de alimentos que ponen bien claro en sus
embalajes que son LIGHT, vamos a descubrir un poco mejor qué quiere decir
exactamente esta denominación, y si compensa gastarse más dinero en estos
productos.
Lo primero
que tenemos que entender bien claro es que “light”
es sólo una denominación comercial que NO
dota a los productos alimenticios de ningún poder mágico para hacerte
adelgazar. Además, los productos deben cumplir unos requisitos para
promocionarse como:
-Light:
Deben tener reducido en un 30% el contenido en uno o más nutrientes, en
comparación con un producto similar de referencia.
-Bajo en
calorías: Se puede denominar así si tiene 40kcal/100gr o 20kcal/100 ml.
-Sin
calorías: Si tiene menos de 4 kcal/100 ml.
Sabiendo
esto, vamos a comparar unas cuantas cositas de esas que, no sé muy bien por
qué, aparecen en los carros de muchos compradores.
Como podemos
observar, muchos de los productos que se denominan “light” tienen prácticamente
las mismas calorías que su versión normal y, por supuesto, NO son adelgazantes ni carecen de calorías. Así pues, ¿merece la
pena gastar más dinero en estos productos? En mi humilde opinión… No.
Lo que
merece de verdad la pena es llenar el carro de la compra de ALIMENTOS. Sí, esos que no tienen
etiquetas eternas con nombres raros. Hablo de verduras, frutas, pescados y carnes
frescos, huevos, leche y otros alimentos que, si llevan etiqueta con
ingredientes, no tienen más de 3 o 4.
En cualquier
caso, si tenéis que adquirir algún producto, os aconsejo que “perdáis” unos
minutos en leer bien las etiquetas. Muchas son sorprendentes.
Gracias por
leernos.
Nutrientérate.
(Laura Massía)
Etiquetas:
Opinando
Ubicación:
Sevilla, Sevilla, España
martes, 6 de enero de 2015
Seamos diferentes, cumplamos los propósitos
Podemos casi asegurar sin equivocarnos mucho, que el 90% de las personas tenemos entre los magníficos propósitos para el nuevo año, hacer más deporte. ¿Cuántos lo cumpliremos? Nosotros ya nos hemos puesto marcha. Uno más de gym y la otra más de trekking por la naturaleza, pero ejercicio al fin y al cabo.
Much@s que están dispuest@s, por fin, a levantarse del sofá nos preguntan:
¿Cuál es el mejor ejercicio/deporte/actividad?
RESPUESTA: ¡Cualquiera que te haga tener ganas de repetir al día siguiente y te motive a superarte cada vez un poquito más! El running está en pleno apogeo y el ciclismo es increíble, pero no significa que sean tu mejor opción. “Pasa” de modas y modernos y elige la actividad que de verdad TE LLENE. Sol@, acompañad@, en casa, al aire libre, o en un gimnasio, da igual. Todo lo que signifique moverse, es mejor que estar 12 horas en un sofá.
¿Qué hora es la más adecuada para hacerlo?
RESPUESTA: La que tengas libre o, si tienes muchas, la que con más fuerzas te encuentres.
Cuando alguien va a empezar a ejercitarse, me parece absurdo “organizarle la vida” en ese asunto, ya habrá tiempo de dar pautas concretas para objetivos determinados.
Para l@s que se mueven después de mucho tiempo (o por primera vez), la única recomendación que pienso que se debe dar es: EMPEZAR CUANTO ANTES.
Como bien dicen @juanjocaceresn y @JulioBasulto_DN en su libro “Comer y correr”: “EL SENDENTARISMO ES UNA IMPRUDENCIA TEMERARIA” y nadie puede (o debe) estar a favor de las imprudencias, ¿verdad?
Así que desde ya, no lo dudes: Ponte el cinturón, si bebes no conduzcas y… No te quedes sentad@ ni un minuto más!! #StopImprudencias
Gracias por leernos, Nutrientérate.
(Laura Massía)
lunes, 5 de enero de 2015
El mercadillo de las dietas
Pasa un periodo de vacaciones (llamémosle “navidad”, “verano”. Vacaciones más o menos largas, sean las que sean) en la que, por lo general y sin miras de que vaya a cambiar nada en un futuro próximo, nos hemos hinchado a comer y beber como si fueran a cerrar todos los supermercados y restaurantes del mundo a la semana siguiente.
En la nevera aún queda algún resquicio de asado nocheviejero y en la despensa todavía podemos hacernos con algún que otro polvorón. Pero ¡NO! no lo hacemos. Porque, como todo el mundo sabe, los dulces y excesos de estas fechas engordan a partir del 7 de enero, durante las vacaciones navideñas solo son inocentes y sabrosos alimentos que nos aportan alegría y placer (ja, ja).
Sabiendo esto, esta semana NOS PONEMOS A DIETA. Pero no una dieta que te pueda dar un@ con bata que ha dedicado la mitad de su vida a estudiar sobre nutrición, deporte y salud, para qué. Mejor nos vamos a internet, donde en esta época, las dietas están de oferta y nos maravillamos de la cantidad de propuestas (subnormalidades) que la red nos ofrece.
Aquí un ejemplo: http://www.salud180.com/nutricion-y-ejercicio/las-5-dietas-mas-populares-de-las-famosas
Aquí otro más tonto aún (esta web se supera por momentos. No la sigo pero @massia13 me enlaza noticias para que me enfade cada día un poco más)http://www.cocinatis.com/cocinillas/quieres-ponerte-dieta-aqui-estan-mas-buscadas_2014123000175.html
Y así hasta más de 1 millón de resultados que puedes encontrar con solo un click. Escribir, leer, y elegir la dieta que “mejor te venga”. Probablemente ya lo hiciste el año pasado y no salió bien, pero bueno, como acudir a un profesional de verdad no lo barajamos, mejor optamos por otra absurda dieta de moda que siga jodiéndonos un poquito más la salud. Total, de algo hay que morir.
No me gustaría terminar sin un poco de optimismo, así que, pensaré que los que de verdad creen que necesitan un plan dietético adecuado a sus necesidades, buscarán un buen profesional. Si no sabes dónde encontrarlo, puedes acudir o llamar a las diferentes asociaciones de DN que hay repartidas por toda la geografía española. Aquí están las de Madrid y Andalucía, pero en nuestro querido google puedes encontrar muchas más: http://www.addinma.com/Tema.asp?t=2&st=8
Y para rematar, ya sí que sí, os dejo con una frase que el gran Julio basulto (@JulioBasulto_DN) escribe en su muy recomendable libro “Secretos de la gente sana”:
“NO ES EN ABSOLUTO RECOMENDABLE DESCUIDAR LO QUE NO TIENE REPUESTO.”
Gracias por leernos, Nutrientérate.
(Laura Massía)
Poniendo voz a los fallos
Ponerse a régimen o empezar a cambiar unos hábitos nocivos, como de verdad tendríamos que llamarlo todos, no es nada fácil. Todo en nuestra sociedad está diseñado para que nos den ganas de comer lo peor que la industria nos ofrezca, para no tener que mover nuestro cuerpo demasiado para conseguir nada; en conclusión, para ser unos sedentarios XXL.
Si aún con todos esos obstáculos, decides que es hora de cambiar de una vez, felicidades, estás en el camino correcto y ya has ganado la primera batalla. ¡Vamos a por la guerra!
En el camino hacia una mejor salud puedes encontrarte con otras trabas que poco o nada ayudarán a que tu adherencia a los buenos cambios que estás consiguiendo sean duraderos y sostenibles. Hoy puntualizo algunos de ellos, para que sepas por dónde tirar.
1.Creer que sabes más de lo que realmente sabes. Seguro que sabéis de lo que hablo. Hoy por hoy, TODO EL MUNDO es dietista y entrenador personal. Mi vecino, mi padre, mi amig@... Y yo mism@ por supuesto. Es un gran error, que claramente perjudica a la hora de ponerse a dieta y saber/poder mantenerla, empezar a hacerlo por cuenta propia, sin confiar en profesionales de verdad. Solución: Si valoramos nuestra salud y creemos que, efectivamente, necesitamos unos cambios en nuestra vida, lo más a adecuado es visitar a un DN profesional que nos hará un plan lo más adaptado a nuestras necesidades y gustos, sabiendo realmente qué es lo mejor para nuestra salud.
2.Tener la típica familia del “un día es un día. Anda ya, come un poquito de…”. Cuando se empiezan a cambiar los hábitos alimentarios y de actividad en general, creo que puede ser muy positivo comentarlo a la familia y allegados. Explicarles qué estoy haciendo, por qué y que necesitaré el apoyo real de todos. La gente alrededor diciéndote “por un día no pasa nada, vaya dieta estás haciendo, ¿ahora te vas a correr con el frío/calor/lluvia que hace?” NO AYUDAN NADA DE NADA.
3.Acudir al “médico del cajón”. Si decidimos ponernos en manos de un profesional, que sea uno de verdad. El médico de cabecera, el endocrino u otros que se hacen llamar “dietistas” muchas veces dan dietas generales, que sacan de un cajón del despacho, y allá te las apañes. Es muy difícil adherirse bien a un plan dietético que NO tiene nada que ver con tus gustos, costumbres y rutinas. Solución: Como leí hace poco por una red social: “La dieta la pone el paciente, el DN solo aconseja” (@nutri_rivers). No se puede tomar literal, pero es cierto que la solución a la falta de apego a la dieta muchísimas veces está en que te organicen una que de verdad se adapte a tu vida. Deben hacerte una entrevista en profundidad, en la que el profesional termine conociendo bien tus hábitos. Nadie soporta más de dos semanas un cambio brusco en su rutina, y menos si estamos hablando de comida y ejercicio.
4.Ser el rey/reina de las excusas. No hay nadie más eficaz para echar por tierra un objetivo que tú mismo. Cuando no se QUIEREN hacer las cosas, se encuentran excusas de lo más variopintas, la mayoría irreales pero que el que las dice se termina creyendo “a pies juntillas”. Solución: Sé realista. Nadie va a adelgazar/moverse por ti. A nadie más que a ti va a importarle tu salud y tu bienestar físico, mental y emocional. Márcate retos, objetivos a corto plazo, escribe tus deseos en un papel bien grande y cuélgalos en la nevera y encima de la televisión (que será dónde más veces mires si eres una persona sedentaria). Cada vez que vayas a hacer cosas negativas para tu salud o dejar de hacer algo que sabes que te conviene, cuestiónate a ti mismo: ¿Me compensa quedarme sentado en el sofá todo el día? ¿Cuántos años quiero vivir, y en qué condiciones? ¿Estoy dispuesto a pasarme la vida en el mundo del quiero/deseo/me encantaría que…? NO. Pásate al mundo del “PUEDO”, del “nadie va a dar más que yo”, del “voy a llegar tan lejos como nunca pensé que podría”. El que quiere puede, de toda la vida.
Resumiendo, lo más importante a la hora de cambiar es estar dispuest@ tú mism@ sin pretender que nadie lo haga por ti. Sin embargo, conseguir rodearse de un mundo cercano que te apoye, te anime y te aliente en esos días de “flojera” es muy, pero que muy positivo.
Y recuerda… “Cuando las metas establecidas no coincidan con las metas alcanzadas será una ayuda recordar que es natural que haya objetivos que no consigamos, períodos improductivos, temporadas en las que parezca que progresamos poco o nada, incluso periodos de retrocesos y que todo el mundo debe enfrentarse a estas experiencias en algún momento. El progreso se compone de altibajos; en ningún caso es una navegación sencilla.” (@SaludIntegral).
Gracias por leernos, Nutrientérate.
(Laura Massía Rodríguez)
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