jueves, 12 de enero de 2017

Personas reales

Profesionales de la nutrición, esa gente con súper poderes que nunca come de más, no “peca” con una chocolatina y, por supuesto, ni de coña se pega un atracón de chuches en una tarde de mantita y sofá.
¿Verdad?

Bueno… Parece que esa es la imagen que se intenta dar siempre en las redes sociales. Y la verdad, estoy empezando a entender que mucha gente parezca estar harta y llame extremistas a algunos DN.
No puedo hablar por todos, pero daré mi opinión y hablaré por mi propia experiencia: Los profesionales de la nutrición no somos perfectos. No. Al menos yo.

Tengo épocas de “bajón” en los que me da por merendar napolitanas a diario, hay meses que hago menos ejercicio del que debería porque me ganan las excusas y a veces caigo en la tentación de los postres hipercalóricos cuando como fuera. Son las menos veces al año y siempre suelo conseguir recuperar el "buen camino". Pero pasa.

Soy una persona real, y como tal tengo defectos y fallo a veces. Y estoy segura de que la mayoría de los DN que solo publican #Realfood y buenos consejos también, pero eso no “lo sacan a la luz”.

No es una crítica, de verdad. Simplemente llevo tiempo pensando que deberíamos mostrar también nuestras flaquezas para que los que “nos siguen” vean que no son bichos raros con la fuerza de voluntad en la profundidad de los océanos y que nunca llegarán a conseguir nada.
Los objetivos saludables se consiguen, con tiempo y paciencia. Y con fallos, por desgracia.


Gracias por leernos, y disculpas si ofendo a alguien.

lunes, 19 de diciembre de 2016

“Consejos para comer menos/mejor en un buffet libre” SÍ, CLARO…

Harta de toparme con artículos que se atreven a decirte qué hacer para que no salgas de un restaurante “all you can eat / buffet libre / wok” como una auténtica albondiguilla, he decidido opinar sobre ello.
Y es que es muy fácil dar consejos, lo que no lo es tanto es llevarlos a cabo.

Empezaré resumiendo mi opinión (sí ya, los resúmenes van al final de los artículos…): ¿No quieres comer de más en un buffet? No vayas, fin de la historia.
Es mi opinión, está claro. 

Podría acabar aquí sin más, pero para respaldar un poco mi teoría, voy a “capturar” algunos consejos típicos que se dan y a escribir mi visión del asunto:

1.Escoger el plato pequeño: Esto ni siquiera es una elección posible en la mayoría de los buffet, ya que todos (al menos los que he visitado yo) tienen el mismo tamaño de plato. Éste de hecho suele ser pequeño, pero por beneficio de la empresa, no de tu salud (eso se la pela).

2.Antes de servirse comida, dar una vuelta al buffet y pensar: Pensar en… ¿qué? “Oh mira, tienen alitas fritas, y croquetas, y muslitos de cangrejo. Ah sí, también un bol con lechuguita”. Sinceramente, si quieres comer menos en un sitio de estos (que sigo dudando de que se pueda) ni pases por los pasillos de la fritanga, los embutidos y las montañas de tallarines y arroces fritos. Quédate en el de ensaladas y crudos para wok y haz lo que puedas…

3.Servirse lo primero una buena ensalada para saciarse antes: Bien, gran idea… Para alguien, supongo. Para los que siempre tenemos hambre (sí, me incluyo) comenzar con una ensalada hará el mismo efecto en nuestro apetito que unas cosquillas en los pies. Después de “lo verde” te vas a abalanzar sobre los rebozados igualmente, y lo sabes.

4.En el postre, optar por una fruta: JAJAJA. Pero por Dios, si no comes fruta en tu casa, ¿vas a coger una fruta cuando te rodean los bizcochos, helados y flanes? Eh, que el consejo bien, pero el que lo da vive en un mundo paralelo donde todo son florecillas y amor.

5.Dejar de comer antes de estar llenos: Bueno, aquí me da algo entre la risa y el llanto.

Primero, normalmente el que entra en un buffet libre va a lo que va. Ponerse “hasta las patas” de todo lo que se pueda y más suele ser el objetivo. Y el que diga que no pues miente o le envidio. Mucho.

Segundo, el mecanismo “apetito-saciedad” es algo un millón de veces más complicado de lo que pensamos. Le robo a @centinel5051 (Blog: Lo que dice la ciencia para adelgazar) para resumir este punto lo mejor posible: “(…)la saciedad requiere de cierto tiempo y ciertas condiciones para ser efectiva, que no se cumplen si nos inclinamos por cosas demasiado fáciles de comer y digerir. Además, si el placer que nos provoca la comida es muy intenso, puede superar cualquier otra señal cerebral y nos puede empujar a seguir comiendo impulsivamente, sin necesidad alguna”. Y esto se acentúa mucho más en personas con sobrepeso/obesidad en las que este mecanismo no funciona correctamente.





Así pues, aquí dejo mi “vómito” de sinceridad, después de salir de un Wok, por cierto.

Gracias por leernos, Nutrientérate.

martes, 26 de enero de 2016

La dieta de la dieta de la dieta...

Según dicen, el 81% de personas que se ponen "a régimen" fracasan en su objetivo.

Del total, cuentan que un 68% de los que alguna vez han puesto en marcha un plan dietético hicieron peligrar su salud por ello.

Entonces, la solución es: ¿pasar de dietas preestablecidas? ¿Aceptarse tal como eres (como tú te has creado con los años) y no intentar cambiarlo? Nuestras respuestas: Sí a lo primero y un NO grande pero con matices a lo segundo.

Por supuesto, el quid de la cuestión no es pasar por 8 dietas al año, sin que ninguna tenga éxito. O mejor dicho, sin que ninguna tenga beneficios a largo plazo. Porque prácticamente todas las dietas que pasen por tu mano van a servir para adelgazar (más o menos kilos, en más o menos tiempo). Con la de la alcachofa 3 kg en 2 semanas, la de la manzana 5 kg en un mes, la de Naturhouse 20 kg en 6 meses (y unos cuantos de € menos en la cartera) y así sucesivamente. Todas funcionan. Al principio. Y mal. Y asqueándote todo.



Así que nada, no queremos dietas. Fus, fus. Entonces, ¿Nos quedamos con nuestros kg de más? Claro que no, eso nos haría perder salud poco a poco (o mucho a mucho, según el caso del que hablemos).
Por supuesto, es recomendación universal aceptarse a uno mismo. No pretender cambiar lo que no se puede o querer dar la vuelta a lo que sí se puede en un día. Hay que ser conscientes de lo que somos, lo que hemos creado en nosotros y a nuestro alrededor y decidir si queremos cambiarlo, cómo y por qué.

Queremos, porque la obesidad no es solo una cuestión física y/o estética. Es una enfermedad que puede (y suele) llevarnos a contraer otras enfermedades que, más fácil y rápidamente de lo que creemos, pueden llevarnos a un sitio del que nadie vuelve. (Siento ser así…)
El cómo es sencillo y complicadísimo a la vez. Se puede resumir en una frase del tipo “Coma lo justo, ALIMENTOS cocinados por usted mismo y muévase, mucho, todo lo posible”.

Y se puede alargar todo lo que se quiera. Ahí va mi epílogo: Si no sabe o no tiene claro cuánto es “lo justo”, qué son o no ALIMENTOS y a qué llamamos “moverse mucho y mucho” hay unas personitas llamadas dietistas-nutricionistas que pueden ayudarle a entender mejor qué es este método de vida que una vez alguien llamó “dieta mediterránea” y que ahora se puede nombrar de mil formas, resumiéndose en una sola palabra: Salud.

Ah, y pase de mangantes, farsantes, troleros y estafadores que intentan colarte “La dieta de X” a precio de trufa blanca.

Si te interesa el tema “dietas mil” hace poco echaron este programa en TVE: http://www.rtve.es/television/20160119/cada-uno-su-dieta/1286120.shtml

Gracias por leernos, Nutrientérate.

(Laura Massía)

jueves, 14 de enero de 2016

#MitosAlimentarios

¡Buenas! Seguro que más de un@ anoche se acostó un pelín más tarde de lo habitual por estar viendo el programa sobre mitos alimentarios con el señor Alberto Chicote. ¿Cómo lo visteis? Mi impresión general fue, simplificando, que podría haber sido mucho peor. 
Podrían haber aprovechado la tesitura para publicitar alguna marca, recalcar las bondades inexistentes de algún producto hiperprocesado y cosas parecidas. Por suerte no lo hicieron, ocuparon el tiempo en hacer un programa ameno en el que destaparon algunos mitos típicos sobre algunos alimentos.
En contra debo decir que, en ocasiones, las comprobaciones "científicas" (se hartaron de decir esa palabra) estaban cogidas con pinzas y eran muy poco representativas.
En fin, dicho todo esto, a continuación encontraréis enlaces a mejores explicaciones sobre algunos de los mitos de los que se hablaron ayer.

2.No eran las otras lo que te hacía subir la temperatura corporal amigo... http://juanrevenga.com/2012/02/existen-los-alimentos-afrodisiacos/
3.¿Es la suma "leche+zumo" poco menos que una bomba explosiva para el estómago?: http://www.gominolasdepetroleo.com/2012/01/es-malo-beber-leche-y-zumo-de-naranja.html

4.Puede que la miel tenga algunas calorías menos que el azúcar pero no te confundas, las recomendaciones sobre el consumo de ambas siguen siendo rebajarlo al máximo: http://loquedicelacienciaparadelgazar.blogspot.com.es/2015/03/nuevas-recomendaciones-de-la-oms-sobre.html
5.Al igual que la comida china fría no vale nada, el zumo de naranja pasados 3 minutos de haberlo exprimido tampoco. ¿No? http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/curiosidades/2014/10/15/220777.php
6.La miga del pan engorda más que la corteza, pero menos que el currusco que te comes en el camino entre que compras la barra y llegas a casa... http://comeronocomer.es/mitos-de-los-alimentos/la-corteza-engorda-mas-que-la-miga-y-no-al-contrario

Si queréis saber más sobre estos y otros topicazos alimenticios que corren por las calles, !estamos a vuestra disposición!
Gracias por leernos, Nutrientérate.
(Laura Massía)

lunes, 5 de octubre de 2015

CELIACOS Y FALSAS NECESIDADES

Lo primero que quiero que quede claro es que, por supuesto, este es un artículo de opinión. Muchos, muchísimos, estaréis en total desacuerdo conmigo, pero quiero poner de manifiesto mi punto de vista que, aunque alguno pueda llevarse una idea equivocada, NO va en contra de los enfermos de celiaquía (porque sería absurdo, entre otras cosas).

Antes de nada, vamos a necesitar saber qué enfermedad es la celiaquía. Podréis encontrar todo perfectamente explicado aquí: http://www.celiacos.org/enfermedad-celiaca.html

Bien, pues entremos en materia.
Está a la orden del día la reivindicación del “colectivo celiaco” sobre la necesidad de la bajada de precios de los productos alimenticios dirigidos a este sector de la población ya que, como muy bien explican, la mayoría de las empresas de alimentación aumentan sus precios cuando de productos sin gluten se trata, sin una justificación clara.
Ahora bien, mi pregunta es: ¿Hasta qué punto es realmente necesario que un celiaco se gaste más dinero “de lo normal” en llevar a cabo su buena alimentación?

Si echas un ojo a lo que debería ser la alimentación diaria saludable de cualquier persona, caes en la cuenta de que el gluten no nos rodea o nos invade tanto como parece. Cuando hablamos de alimentos básicos, y no de productos, el gluten aparece en más bien pocos. Se me ocurre el pan (que tampoco es que sea básico y súper necesario en nuestra alimentación diaria, pero suele estar presente), la pasta (tampoco imprescindible) y… poco más, la verdad.

Entonces, ¿dónde está ese abuso de precios? Mayoritariamente en los productos: bollería (galletas, cereales), snacks, alcohol (cerveza, por ejemplo), salsas, congelados, precocinados, caldos empaquetados, embutidos, etc.



Y digo yo, si en la alimentación de las personas sin enfermedad celiaca NO debería estar presente de manera habitual ninguno de los productos citados anteriormente, ¿hasta qué punto tiene esa necesidad y, por tanto, ese gasto tan importante un celiaco? Sinceramente, y espero que no “me comáis”, opino que más caros aún deberían ser todos estos productos, “gluten free” o no, a ver si de una vez nos inclinamos más por los ALIMENTOS de verdad.

EJEMPLO DE ALIMENTACIÓN SALUDABLE EN EL DÍA DE CUALQUIER PERSONA: (Se trata de un ejemplo aislado que se me ha ocurrido. La buena alimentación tiene mil posibilidades):

-Desayuno:
Un vaso de leche + cacao puro en polvo sin azúcares añadidos (no tiene gluten). (Opcional y repleto de azúcar: nesquick, que no tiene gluten y, claro está, tiene el mismo precio para todo el mundo).
Una tostada de pan (Aquí entra la necesidad de comprar pan sin gluten que tiene precio elevado, pero es que sinceramente si hoy en día quieres tomar un pan de trigo de buena calidad también te tienes que gastar los cuartos).
AOVE (no tiene gluten).
Tomate, aguacate, frutas diversas, queso curado, mermelada casera,…

(Por no hablar de las 1500 posibilidades de desayunos que no incluyen pan)

-Media mañana y merienda: (Para quién haga estas comidas).
Frutas variadas, frutos secos, yogur, queso, leche, aceitunas, chocolate negro (la mayoría ya tienen el sello “sin gluten”),…

-Comidas / cenas:
Guiso de patatas con carne, pastel de verduras y pollo, paella marinera, lentejas estofadas, puchero, tortilla de patata, parrillada de verduras, revueltos, ensalada de arroz-quinoa, fabada, conejo al ajillo, pollo asado, pescado en escabeche, pisto,… Y un larguíiiiisimo etcétera de platos hechos con ALIMENTOS y sin gluten.

Con esto solo quiero que nos paremos a pensar. Los alimentos básicos son otros, no esos que la industria os vende con precio triplicado con la única excusa de que es para un colectivo concreto de la población.

No me gustaría que nadie se ofendiera por esto, pero me parece que a veces desviamos la atención hacia cosas que no tienen sentido y que deberíamos ocuparnos más de alimentarnos mejor y no de que las magdalenas sin gluten puedan llegar a más gente.

¿Quieres un dulce o un alimento poco saludable de vez en cuando? Pues, como le digo a todo el mundo, hazlo tú mism@, con ingredientes de calidad al alcance de todos y así la industria no se aprovechará tanto.


Gracias por leernos, Nutrientérate.

lunes, 31 de agosto de 2015

Cuándo realmente te apetezca algo dulce, pasa de cajitas, etiquetas light y paquetitos digestive y hazte algo tú mism@. Si realmente te apetece, no te costará ponerte manos en la masa. 

Además cocinar en vez de ir al súper tiene muchas ventajas: Si vas al súper (y encima en el momento en que devorarías las estanterías de dulces) no sólo comprarás el que te apetece en ese momento, sino otros "por si" y ya de paso unas patatitas "para las visitas" un paquete de lasaña porque que pereza cocinar dentro de un rato,... Por otra parte, el tiempo que empleas cocinando no lo estás usando en comer o en aburrirte o en pensar lo que no debes (personalmente cocinar me relaja y me hace muy feliz, y si encima bailo mientras... :P ), Además, cocinar te da la posibilidad de utilizar los ingredientes que más te interesen, en su justa medida, sin tener que comprar un pack de 3 paquetes de galletas que vienen a ser unas 33202125 calorías.

Hoy en mi casa he inventado la merienda dulce del día. Es una prueba, aún no sé qué ha salido pero pinta y huele bien. Ha sido muy "a ojo" así que no puedo asegurar al 100% las calorías, pero he calculado unas 350 kcal en el bizcocho completo que, por supuesto, no me comeré de una vez. Tengo merienda para hoy y desayuno para mañana. 

Si os animáis a hacerla, contad! 



lunes, 17 de agosto de 2015

Hoy, en aberraciones del mundo alimentario…

Navegando por internet, yendo a una gran superficie o visitando algún que otro restaurante un tanto especial te encuentras a veces con algunas creaciones culinarias que te hacen pensar en qué momento de locura transitoria se le ocurrió a alguien hacer tal cosa.

Veamos algunos ejemplos…

1.Monster-burguer: Dos hamburguesas de carne  gruesa, lonchas de bacon bien fritito, queso de ese que ni es queso ni es na’, todo abrazado por, al loro… ¡dos donuts de azúcar!
Uno solo de estos bollos con agujero tiene entre 200-250 calorías, así que mejor ni echamos cuentas de las calorías que puedes tragarte con esta hamburguesa. Contando, además, con que este tipo de comidas nunca viene sola, añádele la ración obligada de patatas fritas y la bebida súperazucarada XXL y tendrás una buena bomba entre las manos.


2.Pizza-volcán de queso y nachos: Cuando vi el anuncio de esta nueva locura me quedé ¡con el culo torcío! (perdón por la expresión pero me encanta). Creo que no hace falta mucha explicación, primero te tienes que comer lo equivalente a una bolsa de nachos mojando en la lava-quesuna y luego darle boleto a la pizza que se esconde debajo, que a la hora de comerla debe estar ya un poco tiesa ¿no? Solo espero que este invento no tenga demasiado éxito, la verdad.


3.Oreo-horror: Se trata de las famosas oreo pero rellenas de algo especial y, para mí, un tanto asqueroso, pero eso ya es opinión muy personal. “Root beer float” viene a ser una bebida tipo cerveza, hecha a partir de raíces, a la que se añade una buena bola de helado de vainilla. Por lo visto en América es muy popular pero bueno, aquí también es muy popular la cruzcampo y no me imagino unas galletas rellenas de “crema de rubia”.


Y hasta aquí el ranking de hoy. Seguro que, por desgracia, dentro de poco encontramos más productos que sumar a la lista.

Gracias por leernos, Nutrientérate.
(Laura Massía)